Avance

Envío de remesas a Venezuela se complica; usuarios reportan problemas con Western Union

El sistema rechaza la transacción hacia países sudamericanos; repercuten sanciones de EU a Maduro

Por Agencias

CIUDAD DE MÉXICO.

Desde hace algunas semanas, familias del Estado de México han reportado que les ha sido imposible enviar remesas a Venezuela (y a sus países vecinos Colombia y Brasil), a través de las sucursales de Western Union, ubicadas en las avenidas Santa Rosa y Tenayuca, en el municipio de Tlalnepantla.

El sábado 16 de febrero, a las 10 de la mañana, Antonio Cortés llegó hasta la ventanilla de esta compañía estadunidense, en la avenida de Santa Rosa, para tratar de enviar dólares a Colombia, sin embargo, la cajera le comentó que no había envíos ni a este país ni a otros de Sudamérica, por la situación de conflicto que se vivía en Venezuela con el presidente Nicolás Maduro.

El lunes siguiente, 19 de febrero, después de recibir este reporte de Antonio, Excélsior llamó directamente a Western Union México, a las 16:20 horas, al teléfono 01-800-719-8911 para preguntar si existía algún tipo de restricción para enviar remesas a Venezuela y otros países en América del Sur, sin embargo, el asesor comentó que las transacciones se estaban efectuando de manera normal, que era el primer usuario que hablaba para exponer esto, que quedaría un registro negativo a la sucursal de Santa Rosa por este hecho, y que nos recomendaba regresar a realizar de nuevo la transacción.

MISMA RESPUESTA DEL ASESOR TELEFÓNICO

Antonio Cortés regresó el lunes 19, como el asesor telefónico de Western Union sugirió, pero la respuesta volvió a ser la misma:  “no hay transacciones a esos países”.

El martes 20 de febrero, Elena González llegó hasta la sucursal de Tenayuca, a las 11:30 de la mañana, para enviar algunos dólares a Venezuela, pero esta vez fue el propio gerente quien le notificó que lo sentía mucho, pero que no había transacciones a ese país ni a Colombia.

Una semana más tarde, el martes 26 de febrero, Elena cambió de unidad y se dirigió hacia la avenida Santa Rosa.

Con una respuesta mucho más detallada, luego de tanta insistencia de la usuaria, la cajera de Western Union le explicó que aunque ellos, en efecto, no habían recibido alguna restricción oficial por parte de la empresa y estos países se encontraban en la lista disponible para enviar dinero, cada vez que intentaba realizar una transacción a Venezuela, Colombia o Brasil el sistema lo rechazaba.

Sobre el tema, el economista Henkel García, director de la firma de análisis Econométrica, dijo en entrevista que el rechazo de operaciones pudiera ser factible.

“Considero que quizá sí es probable, que con el recrudecimiento de las sanciones económicas impuestas a Venezuela se dificulte el envío de remesas hacia este país. Los departamentos legales de instituciones financieras pudiesen estar recomendando sus áreas operativas que eviten cualquier transacción con Venezuela”.

En tanto, una periodista radicada en Caracas aseguró a Excélsior que una práctica común entre sus connacionales era cruzar la frontera, y en el municipio colombiano de Cúcuta, cobrar sus remesas para obtener mejores tasas de cambio.

Además de que turistas mexicanos aseguraron que ya se podían utilizar tarjetas de crédito y débito en Venezuela, cuando todavía el año pasado era impensable.

Las complicaciones, que Elena tuvo para enviar dinero a Venezuela desde el Estado de México sucedieron en los mismos días que en la prensa internacional, como en la BBC de Londres, se leía el siguiente titular: “El nuevo cambio del dólar en Venezuela: la estrategia de Maduro para captar divisas e intentar esquivar las sanciones de EE.UU”.

Estos titulares nacían porque, de forma inaudita, el gobierno de Maduro (luego de perder 80% de ingresos de sus divisas con la prohibición de Estados Unidos de exportar petróleo venezolano) colocó el tipo de cambio oficial de dólar, conocida como tasa DICOM, en los mínimos históricos, por debajo incluso del mercado paralelo, para a atraer divisas a las casas de cambio oficiales.

A principios de febrero, cuando una tasa de cambio en el mercado paralelo (conocido también como mercado negro y por casi siempre tener una tasa superior a la oficial) ofrecía 2,500 bolívares por dólar, en una casa de cambio oficial, se cotizaban el dólar a más de 3,200 bolívares.

“Aunque no hay estadísticas para conocer el incremento del uso de los sistemas de cambio oficiales, uno puede intuir que sí fue atractivo para muchos venezolanos, pues en esos días comenzamos a ver colas en las casas de cambio oficiales”, afirmó el economista Henkel García.

En Venezuela, desde junio del año pasado, se determinó a tres compañías como las casas de cambio oficiales.

“Grupo Zoom, Italcambio e Insular, que tienen 124 agencias a nivel nacional, éstas son las tres operadoras legalmente facultadas para este tipo de transacciones y han hecho alianzas con dos grandes operadoras de remesas como es el caso de Western Union y MoneyGram”, anunció en ese momento, según reportes de prensa, Tareck El Aissami, vicepresidente de Economía y uno de los hombres más cercanos a Nicolás Maduro.

La economista y exministra del Ministerio para la Economía Popular de Venezuela (durante el mandato de Hugo Chávez), Oly Millán Campos, explicó a Excélsior que desde 2017 se intensificaron las sanciones a su país.

Economistas venezolanos han levantado la voz para denunciar que las sanciones de Estados Unidos  en las últimas semanas, como las relacionadas con la exportación del petróleo, puedan agravar la catástrofe humanitaria que vive esa nación de 30 millones de habitantes.

Olly Millán, ahora como opositora del gobierno de Nicolás Maduro, se unió a cientos de intelectuales, políticos y exministros para pedir a la comunidad nacional e internacional que ayude a salir de este conflicto a Venezuela sin intervencionismos ni guerras, en una carta llamada DECLARACIÓN INTERNACIONAL. Detener la escalada del conflicto político en Venezuela. Contra la intervención imperial. Por una solución democrática, desde y para el pueblo venezolano.

Lo más peligroso al optar por la violencia para tratar de acabar con una dictadura y el conflicto venezolano “es que uno sabe cuándo comienza, mas no cuándo termina”, advirtió Olly.

Por último, Antonio y Elena siguen sin poder enviar sus remesas a través de las sucursales de Western Union del Estado de México.

Mostrar mas

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button