Nacional

Adultos mayores son vulnerables a los criminales

La otra pandemia que deben enfrentar es la delincuencia, que los hace blanco de robos y extorsiones

CIUDAD DE MÉXICO.

Emelia R., de 76 años, acudió a un cajero automático para retirar dinero de su pensión. La acción más o menos cotidiana terminó en un préstamo que solicitó bajo amenazas de un par de delincuentes.

Luego de que le quitaron los 30 mil pesos que le prestaron mediante un cheque se convirtió en un anciano más víctima de la pandemia, periodo en el que se han reportado mil 272 intentos de extorsión contra este sector de la población ante el Consejo Ciudadano.

Sin embargo, la cifra puede ser mayor si se considera que 80 por ciento de las extorsiones que se cometen contra este sector de la población se concretan, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

La mañana del 9 de julio, Emelia decidió ir a un cajero de una sucursal de HSBC cercano a su casa, en Coaplaza (Canal de Miramontes y Calzada de las Brujas, en la alcaldía de Tlalpan).

Después de retirar dinero abordó un microbús, descendió en Acoxpa y, antes de llegar a la avenida Garita, fue abordada por una mujer, quien le preguntó por la dirección de un abogado. Así fue como comenzó a engancharla.

Los segundos de distracción fueron aprovechados por un hombre, cómplice de la mujer.

Ambos la amenazaron “con pistolas de color café” y le advirtieron que sabían que podía tramitar un préstamo bancario.

Abordaron un taxi y la llevaron de regreso a las instalaciones bancarias. Momentos antes de llegar a la sucursal bancaria el sujeto recibió una llamada y luego le pasó el teléfono a la víctima. “Una voz  indicó que cooperara, que no hiciera nada o me matarían”, es parte de lo asentado en la declaración de Emelia ante el Ministerio Público.

La pensionada ingresó al banco acompañada por los delincuentes y realizó el trámite, tras el cual le otorgaron 30 mil pesos en un cheque que pudo cambiar en caja de la misma sucursal.

Todo el tiempo estuvo vigilada por los dos sujetos, quienes se mantuvieron dentro del banco.

El sujeto le quitó el dinero a Emelia, lo guardó entre su ropa y tras salir del banco le dijeron a la víctima que se quedara recargada en una columna de la plaza comercial.

Ella se quedó inmóvil, viendo cómo los delincuentes huían con su dinero.

Otra forma de operar

Para la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) este tipo de atraco es una nueva forma de operar de delincuentes, quienes obtienen información previa de la víctima conociendo sus actividades, ya que generalmente los orillan a realizar transferencias o depósitos.

“Desgraciadamente los asaltantes sabían que su víctima era jubilada y tenía la facilidad de sacar un préstamo bancario y esa información la pudieron obtener de la misma víctima a través de un acercamiento o encuesta; con tiempo, días o semanas estuvieron estudiándola”, señaló Gustavo Torquemada, agente especializado en delitos cometidos contra adultos mayores de la Dirección General de Prevención del Delito de la SSC.

El agente detalló en entrevista con Excélsior que este sector de la población es uno de los más vulnerables de delitos como robo, pero en más de 95 por ciento son extorsiones en las que se ejerce una manipulación emocional.

De diez reportes que recibe la SSC por extorsiones contra las personas de la tercera edad, ocho se concretan, agregó Torquemada.

“Los delincuentes hacen seguimiento de sus víctimas. Están constantemente acechando a las personas y llegarán realizarle una encuesta o entrevista y muchas veces se hacen pasar por representantes del sector salud, por empleados de la Comisión Federal de Electricidad o personal de seguridad pública, y hacen una encuesta de cuántos habitantes hay en la casa y cuánto es el ingreso mensual que llega a esa casa, y los adultos mayores caen en los engaños.

“En la mayoría de los casos las víctimas hacen una transferencia o un depósito. Los extorsionadores no son violentos, incluso los orientan y los van guiando para realizar la trasferencia del dinero”, señaló el agente de la Dirección de Prevención del delito.

Más de mil casos

Del 27 de febrero, cuando se supo del primer caso de covid-19 en la capital, al 31 de julio pasado, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México ha brindado mil 272 atenciones a personas adultas mayores que han reportado algún tipo de extorsión.

El 56 por ciento de los reportes fueron hechos por mujeres. Respecto al rango de edad, 44 por ciento de los casos fueron de personas de más de 70 años; 31 por ciento, de 61 a 65 años, y 24 por ciento, de 66 a 70 años.

Del total de casos, en 56 por ciento las víctimas denunciaron que desconocidos los llamaron por teléfono para obtener datos.

“La principal exigencia fue el dinero mediante transferencias. En 96 por ciento de los casos atendidos quedaron en tentativa y se hicieron mediante una llamada telefónica; el resto pudieron ser por SMS o WhatsApp”, de acuerdo con los reportes del Consejo Ciudadano.

En estas denuncias el organismo ciudadano ha detectado que los delincuentes operan a través de “guiones”, con los cuales buscan ofuscar a su víctima, enredarla en una trama que carece de sentido, pero que en la llamada es difícil detectar.

Las recomendaciones que hace el agente Gustavo Torquemada es que los familiares de los adultos mayores no los abandonen, constantemente los visiten y pregunten si han recibido visitas de extraños.

También incitó a crear un “código familiar”, para que cuando reciban una llamada lo pidan y se neutralice el delito.

Tampoco llamó a no responder las encuestas si no hay quien supervise la información que se da.

El Consejo Ciudadano recomienda cortar la cadena delictiva colgando la llamada telefónica, verificar la información y denunciar en la Línea de Seguridad: 55 5533 5533, así como instalar el celular de los adultos mayores la aplicación No más Extorsiones.

 

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