Nacional

‘Conacyt no va en plan político’: María Elena Álvarez-Buylla

La directora plantea promover la ciencia, más allá de ideologías y partidos, para ser un país realmente soberano

CIUDAD DE MÉXICO.

María Elena Álvarez-Buylla, directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), sostiene que nunca aceptó este cargo “desde una visión ideológica o desde un proyecto político”.

La Premio Nacional de Ciencias y Artes 2017, en la categoría de Ciencias Físico-Matemáticas y Ciencias Naturales, afirma haberse planteado el reto de conducir a Conacyt desde el quehacer científico.

Mi apuesta es el llamado a todos los colegas, tecnólogos, estudiantes, a hacer una gran comunidad científica que, independientemente de planteamientos partidistas, como la ha dicho el Presidente, estamos aquí para organizar la ciencia y la tecnología en beneficio del país, integrando una gran comunidad que no se puede establecer sin el diálogo entre nosotros”, afirma en entrevista con Excélsior.

Ante los cuestionamientos hechos al inicio del gobierno hacia su proyecto, Álvarez-Buylla enumera: “Ahí están las becas, hemos apoyado a los estudiantes con puntualidad inédita; por supuesto que se va a apoyar a los que quieran ir al extranjero, porque no puede haber ciencia si no hay diálogo con los científicos de todo el mundo en todas las áreas del conocimiento.

No es la defensa de un proyecto político lo que me tiene aquí. Y, más allá de los dimes y diretes, me gustaría que se vieran los hechos: un apoyo cuatro veces mayor al asignado en 2017 y 2018 a los investigadores de instituciones públicas, con 800 millones de pesos nuevos repartidos a proyectos evaluados antes de nuestro inicio”.

Doctora en Botánica por la Universidad de California en Berkeley, la académica de la UNAM, de 59 años, evalúa ahora aquellas críticas:

Los hechos demuestran que hubo una caricatura que se adelantó a la evidencia de que lo que nos interesa es coadyuvar a que se genere una comunidad muy fuerte en favor de la ciencia y del país”.

BENEFICIO PÚBLICO

Al ejemplificar las metas del futuro Plan Nacional de Apropiación Social de la Ciencia, Álvarez-Buylla afirma que la idea es incidir en el avance de la ciencia de frontera, privilegiando el beneficio público, sin descuidar la vinculación con el sector empresarial, imprescindible en áreas como el abasto de medicamentos y el desarrollo del sector energético.

Precisó que se necesitan proyectos muy articulados en problemas concretos de salud, como cáncer de sangre en niños, cuya incidencia en México es muy fuerte respecto de otros países, con promedio de cura de 90%, mientras que aquí es de 40%.

Necesitamos desarrollar de manera soberana medicamentos, antivenenos, vacunas y atender la obesidad, males cardiovasculares y diversos cánceres”, explicó.

Destaca que en este propósito se cuenta con un proyecto, respaldado por el Instituto de Biotecnología de la UNAM, para impulsar un centro de investigación que produzca fármacos que puedan ser propuestos a la industria mexicana, para abastecerlos con mejores precios y sin incertidumbre.

En materia de seguridad, relata que el Conacyt participará en la búsqueda de personas desaparecidas y que ya se tiene un acuerdo con la Secretaría de Seguridad para crear una coordinación de ciencia de datos.

CIENCIA Y SOBERANÍA

Un país no puede ser soberano en ningún aspecto si no promueve la ciencia de frontera. No puede haber frutos si no hay árboles bien anclados en principios éticos y pertinencias culturales.

Son la base para tener aplicaciones, comprender los problemas del país y plantear soluciones”, define. Y advierte: “No podemos pensar en una nación próspera sin una ciencia de frontera robusta”.

De transferir recursos para proyectos de ciencia básica a entidades privadas, como en los tres gobiernos anteriores, señala que en el sexenio pasado eso implicó 25 mil millones de pesos, en contraste con los tres mil millones canalizados al sector público.

Tenemos que invertir esta balanza y que sea el sector privado el que contribuya a la innovación en las empresas”, señala.

Sobre posibles cambios en el Sistema Nacional de Investigadores, sostiene que se revisará, porque “merece ser mucho más que un manejador de nóminas” y habla de involucrar en este proyecto a quienes fueron apoyados por el Conacyt para hacer sus estudios de posgrado en el extranjero y trabajan fuera, “aunque no regresen al país”.

Mostrar mas

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button