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EU aplicó con Cienfuegos sigilo de Estado

AMLO, Zepeda, Ebrard y Durazo nunca fueron enterados

La investigación y captura del general retirado Salvador Cienfuegos Zepeda en Los Ángeles el jueves pasado, ha sido el secreto diplomático mejor guardado en tiempos recientes. En agosto de 2019, un gran jurado en Nueva York emitió un encausamiento sellado con cuatro cargos de narcotráfico y lavado de dinero contra el exsecretario de la Defensa Nacional (Sedena) de Enrique Peña Nieto. El mismo día, una jueza giró orden de aprehensión en su contra. A lo largo de 14 meses, el Departamento de Justicia se aseguró que México no se enterara.

CIENFUEGOS IMAGE 2020-10-19 18:31:04 El Procurador William Barr viajó a la capital mexicana unos meses después, presuntamente para reforzar lazos de cooperación contra los carteles. Se entrevistó con el gabinete de seguridad. El general Crescencio Sandoval González, Alfonso Durazo Montaño, Olga Sánchez Cordero, Marcelo Ebrard Casaubón y Julio Scherer Ibarra. No dijo nada sobre Cienfuegos Zepeda. El jefe interino de la DEA, Timothy Shea, estuvo en México tres semanas previo a la detención. Tuvo reuniones en la Fiscalía General de la República (FFR), la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). No dijo nada sobre Cienfuegos. Trump recibió a Andrés Manuel López Obrador en la Casa Blanca con honores e intercambio de elogios en julio. Ni una mención sobre Cienfuegos.

No fue hasta que estaba bajo la custodia de Estados Unidos que Marcelo Ebrard finalmente se enteró. “He sido informado por el Embajador Christopher Landau de los Estados Unidos que el ex secretario de la Defensa Nacional, Gral. Salvador Cienfuegos Zepeda, ha sido detenido en el Aeropuerto de Los Ángeles, California”, tuiteó a las 10 de la noche. La noticia cimbró a México. Era la primera vez que el país vecino arrestaba y acusaba de narcotraficante a un exsecretario de la Defensa Nacional. Por añadidura, se dijo, el golpe fue también contra una de las instituciones percibidas como menos corruptas, que juega un papel central en el Gobierno de López Obrador.

En la mañanera del viernes, AMLO mencionó que algo le había comentado Martha Bárcena. En septiembre pasado la Embajadora escuchó comentarios en radio pasillo Washington sobre una posible investigación de Cienfuegos. La diplomática se lo comunicó al presidente como versión no confirmada. No le informó sobre la acusación judicial y la orden de aprehensión porque no sabía. Al igual que López Obrador y el resto de México, Bárcena se enteró a posteriori. El Departamento de Estado, a cargo del trato diplomático cotidiano con México, no la puso en sobreaviso porque tampoco sabía.

La decisión de mantener el affair en secreto se tomó en agosto de 2019 cuando el Departamento de Justicia renunció a la prerrogativa de pedir a México el arresto de Cienfuegos con fines de extradición. Consideró que no era uno más del montón de mexicanos extraditables. Dada su estatura política y los secretos que debe guardar con poder de chantaje, las autoridades temían que si iniciaban el trámite para traerlo a Estados Unidos, jamás lo lograrían. Prefirieron esperar que cruzara la frontera. Manejarlo con el sigilo de un operativo de Estado para capturar o ultimar a un terrorista, o rescatar a un rehén.

La petición para que la Corte niegue libertad condicionada a Cienfuegos, presentada el viernes pasado, deja ver la desconfianza que hay respecto al cumplimiento del tratado de extradición. Los fiscales argumentan que si Cienfuegos es dejado en libertad hay un alto riesgo de que huya a México donde presuntamente será blindado por los narcos y ex funcionarios corruptos. Si bien Estados Unidos tiene un tratado de extradición con México, es como si no lo tuviera pues los extraditables se valen de amparos en los tribunales para evitar ser extraditados (carta de los fiscales a la jueza Carol B. Amon 16/10/2020).

Muestra de esa desconfianza son las órdenes de arresto contra Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño, ex altos mandos de la policía mexicana acusados de asociación delictuosa para traficar drogas a cambio de sobornos en complicidad con Genaro García Luna. El Departamento de Justicia no ha solicitado a México el arresto y extradición de Pequeño y Cárdenas Palomino. No creen que México se los entregue. Son fugitivos. De cruzar la frontera serían arrestados.

Cienfuegos va a comparecer este martes en la Corte del Distrito Central de Los Ángeles a la 1pm, hora local. Se espera que su abogado, Duane Lyons, socio del buró Quinn Emanuel, pida libertad condicionada. Argumentará que es un militar de reconocida trayectoria sin antecedentes criminales. El despacho tiene fama de agresivo y excesivamente caro. Qué tan duradera será la representación de lujo de Quinn Emanuel, dependerá de si Cienfuegos puede pagar las astronómicas tarifas. García Luna no pudo costearlas. Quinn Emanuel lo dejó vestido y alborotado tras la primera audiencia. Su defensa fue delegada a Cesar de Castro, abogado de oficio pagado por el gobierno.

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