Salud

IEPS no frena tabaquismo

Recauda Gobierno 381 mil mdp en 12 años. Pese a que la captación de recursos por impuestos especiales sigue al alza, las muertes no paran

Por Agencias

CIUDAD DE MÉXICO.

A pesar del aumento en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a tabacos, las muertes en el país relacionadas con su consumo —por cáncer en laringe, pulmón y otros órganos, y otros padecimientos como enfisema— van al alza.

En los últimos 12 años, la recaudación de IEPS a tabacos sumó 381 mil 835 millones de pesos y la tasa del gravamen ha aumentado en 20 puntos porcentuales. Sin embargo, las muertes relacionadas con el consumo de tabaco se han incrementado en 32 por ciento.

Según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la recaudación de IEPS a tabacos labrados se duplicó durante los últimos dos sexenios, ya que en 2007 el monto ascendió a 20 mil 69.4 millones de pesos y para 2018 fue de 41 mil 451.8 millones.

Las medidas integrales adoptadas por México para inhibir el consumo del tabaco comprenden el aumento de los impuestos, la prohibición de la publicidad, la restricción para fumar en lugares públicos y los programas de ayuda a quienes quieren dejar de fumar. No obstante, han sido ineficaces para reducir convenientemente el consumo de tabaco y, en consecuencia, la morbimortalidad atribuible a dicho producto ha aumentado”, señala un informe del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados.

 

 

Tipología

De acuerdo con la cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el número de muertes por tumores malignos del labio, cavidad bucal, faringe, órganos respiratorios y digestivos, enfisemas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) e incluso trastornos mentales y del comportamiento debidos al uso de tabaco pasaron de 47 mil 242, en 2007, a 62 mil 262, en 2017.

El cálculo hecho por Excélsior no incluye muertes por enfermedades cardiovasculares, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado sobre el daño que el consumo de tabaco provoca al corazón.

 

 

No alcanza

Para la OMS, la opción más eficaz y rentable para combatir la propagación del consumo de tabaco consiste en “aumentar el precio del tabaco, aplicando impuestos sobre el consumo”.

Pero, en México, el costo que el tabaquismo implica para el sector salud público no logra ser cubierto con los impuestos que se recaban a partir de la venta de cigarros.

El tabaquismo tiene un costo tanto en términos sociales como económicos para las familias y para el Estado, en este último sentido, cobra relevancia el costo para la hacienda pública: su magnitud se estima de 81 mil 132 millones de pesos para 2017, en las finanzas del gobierno federal; cifra que representa 2.8% de los ingresos tributarios y 58.3% de los ingresos obtenidos por el IEPS no petrolero”, asegura el CEFP.

Según el estudio más reciente de la Organización Panamericana de la Salud, en 2015, la recaudación por concepto de impuestos al tabaco en el país fue de dos mil 323.2 millones de dólares, 45% de los cinco mil 110 millones de dólares que el Estado destinó ese año para atender problemas de salud asociados al tabaquismo.

La UNAM dijo ayer que urge una educación sobre los riesgos del tabaquismo en el nivel básico.

 

 

A LOS 10 AÑOS COMIENZAN A FUMAR

México llega al Día Mundial sin Tabaco  con un  negro panorama: la reducción en la edad de inicio al consumo del cigarro- que actualmente es a partir de los 10 años- y en consecuencia, un incremento de esta adicción, ya que hoy más del 17 por ciento de nuestra población es fumadora.

Al año, en el país, se registran más de 65 mil muertes por enfermedades relacionadas con el tabaquismo, es decir casi 180 decesos por día.

La situación se agrava debido a que las  enfermedades producto de la adicción al tabaco, como por ejemplo el cáncer de pulmón,  se están presentando en edades más tempranas, es decir, a partir de los 55 años de edad, detalló  a Excélsior, María Angélica Ocampo Ocampo, Coordinadora de la Clínica  contra el tabaco y otras sustancias adictivas “Dr. Raúl Cicero Sabido” del Hospital General “Dr. Eduardo  Liceaga”.

Antes, los primeros contactos eran a los doce o trece años. Actualmente, los  primeros contactos con el cigarrillo  podríamos decir que surgen a los diez años. A esta edad, los niños, ya tienen su iniciación en las primeras probadas ya sea de tabaco, alcohol y ahora hasta mariguana, pero hablando específicamente de tabaco sabemos que cada vez se adelanta la edad.

Entonces cuando tengan 24 años ya habrán fumado más de 10 años y aumentado su consumo de 1 a 4 cigarrillos o hasta 20 cigarrillos, dependiendo de la cantidad de nicotina que ellos puedan resistir en su organismo.

Antes después de  los 70 años  se presentaba un cáncer de pulmón, ahora encontramos personas que se diagnostican con este padecimiento entre los 55 y los 61 años.

Podrían ser varios factores los que producen el cáncer de pulmón, pero en nuestro país específicamente es por consumo de tabaco y consumo de humo de leña al cocinar”, detalló.

La especialista añadió  que en las afectaciones a la salud, también hay que considerar a más diez millones de mexicanos que sin fumar, están expuestos al humo de segunda mano.

 

LOS RIESGOS DEL CIGARRO ELECTRONICO

La Dra. María Angélica Ocampo, enfatizó  que las enfermedades más frecuentes por  la adicción al tabaco son: padecimientos del corazón, enfermedades vasculares y pulmonares, las cuales podrían aumentar, debido al uso indiscriminado de consumo de nicotina,que actualmente se da,  sobre todo entre los jóvenes,  a través de  los cigarros electrónicos.

Se están presentando  otras formas de consumo de nicotina, que tampoco son sanas, como el cigarrillo electrónico y otros dispositivos, pero sobre todo los cigarrillos electrónicos que son de libre venta para  menores de edad.

Esta es una verdadera problemática porque a la mejor el joven no se inicia en cigarrillo tradicional, se inicia con un cigarrillo electrónico para vapear, consumiendo nicotina y otras sustancias que también dañan al pulmón.

Debemos tener claro que toda sustancia que se inhala, entra por vía aérea, inflama, irrita y daña al pulmón, afectando la salud”, indicó la  Coordinadora de la Clínica  contra el tabaco y otras sustancias adictivas “Dr. Raúl Cicero Sabido” del Hospital General “Dr. Eduardo  Liceaga”, María Angélica Ocampo Ocampo.

 

EL CIGARRO ERA MI PAREJA, DICE EXFUMADORA

Guillermina Acosta Solís empezó a fumar a los 17 años, pero a pesar de muchos esfuerzos por dejar el cigarro, su adicción se prolongó por más de tres décadas, hasta que el amor por su nieta, la impulsó, hace dos años, a buscar ayuda profesional.

Empecé a tener conciencia que no podía enfermar  a mi nieta. Suspendía el consumo, pero a los cinco minutos sentía una  especie de hambre por el cigarro.

Te irritas si no fumas y sobretodo en tu vida diaria, estás triste y fumas, te pones contento y fumas, tienes una preocupación y fumas, tienes un problema y fumas. Entonces llegué  a la conclusión que sola no iba a poder”.

Situación por la cual, la fotógrafa, decidió atenderse en la Clínica  contra el tabaco y otras sustancias adictivas “Dr. Raúl Cicero Sabido” del Hospital General “Dr. Eduardo  Liceaga”.

Lo primero que como fumador tenemos que reconocer es que necesitamos ayuda porque yo creo que la adicción al cigarro es un problema cargado de emociones y creencias  erróneas.  A través de la identificación de mis emociones, aquí médicos y psicólogos, me enseñaron que no lo necesitaba para sentirme bien, que no lo necesitaba para tranquilizarme o  para ir al baño.

La verdad el cigarro era mi pareja y aquí me enseñaron a cortar ese vínculo y me di cuenta que si puedo dejar de fumar puedo lograr muchas cosas, como estar sana y ser mejor persona”, indicó.

 

“NO TENÍA DERECHO A ENVICIAR AIRE DE MIS HIJAS”

Cuando asistía a una fiesta, Ricardo Hernández Garrido llegó a fumar hasta tres cajetillas de cigarros en apenas unas horas. Por más de dos décadas, a diario  consumió una cajetilla y media.

Por años intentó- infructuosamente- poner fin a su adicción, hasta que que ingresó a la Clínica  contra el tabaco y otras sustancias adictivas “Dr. Raúl Cicero Sabido” del Hospital General “Dr. Eduardo  Liceaga”.

Tengo más de 13 años sin fumar. Pero para dejar de fumar hace falta tener voluntad, o como  vulgarmente se dice, hacen falta dos cositas para mantenerse y ahora lo veo como algo prohibido.

Además, me puse a pensar que yo no tenía derecho a enviciar el aire de mis hijas, a tener un riesgo de una enfermedad y fue que decidí dejar de fumar”, indicó.

La atención multidisciplinaria que recibió Ricardo para dejar de fumar, lo ayudó además a ser más tolerante.

Cuando dejé de fumar mi personalidad también cambió. Empecé a ser más paciente porque antes mi carácter era irritante y muy fuerte, y eso no estaba bien.

Ahora cada año, en que recibo un reconocimiento por haber dejado de fumar, también celebro con mi familia, que soy mejor persona y que estoy sano porque dejé el cigarro a tiempo antes de causar un daño a mis pulmones”, señaló.

— Patricia Rodríguez Calva

 

CLÍNICA CONTRA EL TABACO

La Clínica  contra el tabaco y otras sustancias adictivas “Dr. Raúl Cicero Sabido” del Hospital General “Dr. Eduardo  Liceaga” atiende a toda la población, incluso a derechohabientes del IMSS o del ISSSTE.

La atención multidisciplinaria  incluye: consulta psicológica, realización de estudios clínicos y cita médica con neumólogo.

Para acceder al programa médico-psicológico, se realiza un estudio socioeconómico. El precio por el tratamiento completo no excede de $2000.00

La atención es de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 hrs.

Teléfonos: 27892000 ext 5127

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