Espectáculos

L.A. Originals, el documental que relata la historia de los chicanos que dejaron huella en el hip hop

Todos los ingredientes de la cultura chicana ganaron peso en el mundo del hip-hop a través de estos dos artistas absolutamente orgullosos de sus raíces angelinos.

 
Agencias

Los Ángeles

 

Con tatuajes, fotografías, grafitis y videoclips, la cultura chicana se integró en el hip-hop de la mano de Estevan Oriol y Mister Cartoon, dos grandes figuras del arte callejero que protagonizan el documental L.A. Originals que estrena Netflix mañana.

Los “lowriders”, los códigos de las pandillas latinas, los tatuajes en tinta negra y gris, la moda de los cholos y las cholas, los murales callejeros, el característico ambiente de East Los Ángeles… Todos estos ingredientes de la cultura chicana ganaron peso en el mundo del hip-hop a través de estos dos artistas absolutamente orgullosos de sus raíces angelinos.

“Nací y crecí en Los Ángeles: esta es mi casa”, explicó en una entrevista con Efe el fotógrafo Estevan Oriol, que ha dirigido el documental y que es el creador del famoso gesto con los dedos en forma de “L” y “A” que es casi el símbolo oficial de la ciudad californiana.

 

 

“He estado en 56 países en todo el mundo, he ido muchas veces de gira internacional con bandas y con mis propias fotografías. He visto sitios muy cool y he estado en sitios muy cool, pero no hay ningún lugar como Los Ángeles para mí. Los Ángeles corre por mis venas y cuando estoy en casa es cuando estoy más inspirado”, añadió.

Estevan Oriol y Mister Cartoon, ambos con raíces hispanas, se conocieron en los años 90 cuando el primero ya había entrado en la cultura del hip-hop trabajando para los pioneros del rap latino Cypress Hill y el segundo era cada vez más conocido por sus grafitis.

“Para mí el hip-hop era la mierda más cool. Y cuando a finales de los años 80 apareció N.W.A., era como: ‘Esto es, justo aquí’”. detalló Estevan Oriol.

 

El gran salto para ambos, que les llevaría a ser amigos y colaboradores inseparables, llegó cuando Mister Cartoon comenzó a hacer unos tatuajes que seducirían a las estrellas del hip-hop, una ocasión que Estevan Oriol aprovechó para documentar esas sesiones con fotos y videos de las celebridades en un ambiente íntimo y relajado.

Foto: EFE/Devin Stinson/Cortesía Netflix/

Raperos como 50 Cent, Eminem o Dr. Dre pasaron por las manos de Mister Cartoon en Soul Assassin Studios, el cuartel general de estos dos artistas y donde se tendieron nuevos puentes entre el mundo del hip-hop y la cultura chicana.

“El hip-hop era la música de la calle. Y los ‘lowriders’ y el mundo de las pandillas estaban también en calle. Fue algo obvio. Yo sólo integré todo junto porque así es como estaba en las calles”, comentó Estevan Oriol.

 

Violencia, marginación, rebeldía, drogas y pobreza eran temas que unían al hip-hop y el arte chicano.

Y ambos mundos también vivieron el paso de ser expresiones repudiadas y censuradas por los grandes focos a convertirse en una parte más del mainstream.

Así, Mister Cartoon, convertido en uno de los tatuadores más famosos y requeridos el mundo, llegó a dejar su sello en la piel de Beyoncé, Kobe Bryant o Justin Timberlake.

 

“Si no te has tatuado con Cartoon, entonces no tienes tatuajes. Y si Estevan no te ha tomado una foto, entonces tienes un mal fotógrafo”, resume, en el documental, Snoop Dogg.

Mister Cartoon, convertido en uno de los tatuadores más famosos y requeridos el mundo, llegó a dejar su sello en la piel de Beyoncé, Kobe Bryant o Justin Timberlake. Foto: Netflix

 

“Diría que todo esto viene del hip-hop. Cuando empecé a tomar fotos y grabar videos de la gente del hip-hop y a trabajar con artistas cada vez más grandes, vi cómo la fama del hip-hop había cruzado ya al mundo de la fama de actores y cosas así”, dijo Estevan Oriol.

Esta transición de la cultura urbana y el hip-hop era aún más chocante para ellos, ya que ambos se sentían más cómodos en la calle que en un hotel de cinco estrellas y seguían teniendo su sede en Skid Row, el tristemente famoso barrio de Los Ángeles en el que viven miles de personas sin techo.

No obstante, eso también le abrió las puertas a Estevan Oriol para lograr sesiones con mitos como Robert de Niro.

 

“Yo le preguntaba a mi agente: ‘¿Cómo es que estos otros fotógrafos tienen a todas estrellas del cine? ¿Puedo hacerlo yo también? Ella respondía: ‘No creía que quisieras hacer eso. Creía que sólo querías pandilleros, ‘lowriders’, raperos… Y yo le dije: ‘No, estamos en Los Ángeles y necesito tomar fotos también de esa otra gente porque eso atrae a las personas con dinero hacia mi trabajo’”, explicó.

El documental, que acaba siendo un homenaje a una ciudad tan enrevesada como Los Ángeles, incluye fragmentos de entrevistas con Eminem, Kobe Bryant, Snoop Dogg, Eva Longoria, Michelle Rodríguez y Danny Trejo, entre muchos otros.

Mostrar mas

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button