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Reducen recursos para epidemias; México gasta poco en prevención: análisis

Mientras en 2009 el Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Ssa gastó 2,159 millones de pesos, este año se le asignaron 533 mdp

CIUDAD DE MÉXICO.

México enfrenta la pandemia de COVID-19 con el menor gasto en vigilancia epidemiológica en 11 años.

En el Presupuesto 2020, este programa de la Secretaría de Salud recibió 533 millones de pesos, el monto más bajo desde la crisis por AH1N1 de 2009, cuando se gastaron dos mil 159 millones de pesos en el rubro, indica un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Desde entonces, este presupuesto ha caído a una tasa de 12% promedio anual real, según el análisis.

Para Judith Méndez, investigadora de Salud y Finanzas Públicas del CIEP, México gasta muy poco en vigilar epidemias, lo que hace necesario no quitarle recursos al rubro cada año.

En entrevista con Excélsior, expuso que en 2009 el AH1N1 se combatió con más de cuatro mil millones de pesos del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos del Seguro Popular.

 

 

CASTIGAN GASTO EPIDEMIOLÓGICO

 

Este año, al programa de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud se le aprobaron 533 millones de pesos en el Presupuesto de Egresos de la Federación, el monto más bajo desde 2009, cuando se gastaron 2 mil 159 millones de pesos, señaló el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

En un análisis, el CIEP mostró que este presupuesto ha venido retrocediendo desde entonces a una tasa de 12% promedio anual en términos reales.

Judith Méndez, investigadora de Salud y Finanzas Públicas del CIEP, afirmó que México gasta muy poco en temas de vigilancia de epidemias y pandemias, razón por la cual es necesario que, a este presupuesto, por lo menos, no se le quiten recursos todos los años.

En realidad, tiene lógica que gastes menos en años cuando no hay epidemias o pandemias que cuando las hay, y que haya un repunte en años con contingencias sanitarias. El problema es que México parte de un presupuesto muy bajo, y el programa de Vigilancia Epidemiológica ha sufrido recortes todos los años”, comentó la analista.

Méndez expresó, en entrevista con Excélsior, que en 2009 se pudo hacer frente a la influenza AH1N1 utilizando más de cuatro mil millones de pesos del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos del Seguro Popular, monto que fue autorizado por el comité de este fideicomiso, en el que participan las secretarías de Salud y de Hacienda.

Manifestó que, pese a que actualmente dicho fondo cuenta con 65 mil 873 millones de pesos, una vez descontados los 40 mil millones que se anunciaron se transferirían al nuevo Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), no es claro que sean suficientes para enfrentar la pandemia del coronavirus.

Dependerá de la infraestructura y los recursos humanos del sistema de salud”, afirmó la especialista.

Comentó que, “en número de camas por cada 100 mil habitantes, por ejemplo, el promedio de la OCDE es de 4.4. En México llega apenas a una tercera parte”.

Dijo que seguramente no se podrán usar todos los recursos del fideicomiso, porque su fin es financiar enfermedades de alto costo de la población no derechohabiente.

Para enfrentar al coronavirus, podrás inyectar muchos recursos financieros, pero si no tienes el suficiente personal calificado ni la suficiente infraestructura hospitalaria, ese dinero siempre será insuficiente”, puntualizó.

 

LAS ABUELAS, VULNERABLES

Pese a ser uno de los grupos más vulnerables ante el COVID-19, en medio de la suspensión de actividades en las escuelas, y aunque el gobierno federal ha pedido evitarlo, algunas abuelas deberán hacerse cargo de sus nietos durante la contingencia.

A sus 69 años, doña Tere está al cuidado de su nieto de siete  años, quien ha dejado de ir a la primaria para prevenir contagios.

Se supone que todavía debería estar yendo a clases, pero preferimos que se quedara aquí; yo siempre he cuidado a mi nieto, apoyo a mi hija que es madre soltera y pues todo seguirá igual, ahora el niño tendrá que estar más en casa y pues tomaremos medidas pertinentes, estaremos protegiéndonos más. Como adulta mayor de 69 años tendré más cuidados, como lavarme las manos y usar gel antibacterial, pero no queda de otra más que apoyar a nuestros hijos”, explicó.

Desde este martes, cuando comenzaron a regresar a los niños de los centros escolares por tener algún síntoma como tos seca o fiebre, las madres que debían ir a trabajar tuvieron que dejar a sus hijos con sus abuelas.

Según datos oficiales, poco más de la tercera parte de las abuelas cuidan a sus nietos más de ocho horas diarias.

En España se está pidiendo no llevar a los niños con las abuelas para reducir el riesgo de contagio. El tema en México toca la ausencia de políticas de cuidado”, advirtió Juan Martín Pérez García, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México.

 

FILTROS ESCOLARES SON UN RIESGO

 

Las escuelas mexicanas no están preparadas para la aplicación de los filtros, con los que se pretende evitar riesgos a causa de la contingencia por el coronavirus y, en lugar de prevenir, están exponiendo todavía más a los niños. Tan es así que en los últimos dos días se han registrado filas y aglomeraciones durante la entrada a los planteles, advirtió la organización Mexicanos Primero.

Durante una entrevista con Excélsior, David Calderón, presidente de la organización, planteó que los filtros están resultando una medida que está generado nuevos riesgos por falta de preparación para realizarlos.

El filtro sanitario es una responsabilidad que resulta inadecuada para pedírsela a padres y madres con tan poca información y preparación; y sobre todo con nula responsabilidad para aportar los materiales, entonces el jabón de manos, el gel antibacterial, las escuelas no lo recibieron de la autoridad, lo tuvieron que poner de la asociación de padres de familia, lo tuvieron que adquirir la noche anterior los maestros, el director; lo fueron a comprar a la mera hora. El filtro sanitario está resultando entonces un tapón a la entrada de las escuelas porque no se sabe bien cómo hacerlo, no son profesionales de salud ni recibieron mayor preparación para hacerlo bien, entonces se está haciendo la aglomeración a la entrada de la escuela y eso es contrario a la sana distancia; entonces pones filtros sanitarios, pero si no pones las condiciones, la misma medida está generando nuevos riesgos por falta de distancia adecuada”, dijo.

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