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Trabajan en 17 frentes en Santa Lucía; labores de 07:00 a 24:00 horas

Pérez Valenzuela, coordinador de la obra, dice que a ésta no la para “ni un mamut”

ZUMPANGO.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) es responsable de sus actos y cuenta con todos los estudios que exige la normatividad para la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), afirmó el coronel ingeniero constructor Mario Alberto Pérez Valenzuela.

El coordinador de la Oficina Central en el Agrupamiento de Ingenieros Santa Lucía, encargados de los trabajos de construcción de la obra, en entrevista con Excélsior,
reiteró que se trata de un proyecto totalmente viable.

“Quiero aclarar que la Sedena es responsable de los actos que realiza, ¿qué quiere decir?, que todos los estudios se han llevado a cabo con toda la normatividad que exige la Secretaría de Medio Ambiente, la Secretaría de Economía para impacto social, la factibilidad económica que requiere.

“Todos los estudios se han llevado a cabo, por eso es que estamos aquí, por su viabilidad, esta obra es viable, técnica, social y económicamente”, afirmó el coronel Pérez Valenzuela.

A una semana del inicio de los trabajos de construcción del AIFA en la Base Aérea Militar número 1 de Santa Lucía, en Zumpango, Estado de México, 455 elementos del Ejército mexicano trabajan en 17 diferentes frentes de obra, de las 7:00 a las 24:00 horas.

“Se están haciendo las pistas, las calles de rodaje, las plataformas, el edificio terminal que tiene 220 mil metros cuadrados de construcción, una torre de control de 88 metros de altura.

“Una terminal de combustibles para abastecer la demanda aeroportuaria que se lleve a cabo, con capacidad de aproximadamente 21 millones de litros”, detalló.

Trascabos, camiones de volteo, góndolas para el retiro de tierra y aplanadoras para el terraplén laboran en el punto identificado como kilómetro 2 mil 800 de lo que va a ser la pista central del complejo aeroportuario, que en total tendrá 4 mil 500 metros de largo y 45 de ancho, como lo marca la norma internacional.

Serán dos pistas comerciales, con las mismas características, que se sumarán a la pista militar de la Base Aérea, para atender las necesidades del servicio.

Ni un mamut detendrá la obra

Para el coronel ingeniero constructor Pérez Valenzuela es la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Sedena la encargada de atender cualquier instrumento legal que busque detener la obra, y su equipo está dedicado 100% a la construcción.

Explicó que siete arqueólogos están pendientes de posibles hallazgos en el terreno, tanto de restos arqueológicos como de restos de animales prehistóricos que habitaron en esta zona.

“Se cree que aquí en esta zona hubo familias de alto nivel de la época prehispánica y se han encontrado algunas piececillas por ahí; pero hasta ahorita nos han liberado esta área, ya fue revisada, entonces ya tenemos toda la autorización para trabajar de lleno.

“No hay nada que lo detenga, incluso si se llegase a encontrar restos de mamut, que es lo que muy probablemente existía en esta zona, ellos están en esa capacidad de hacer este trabajo, muy ágil y muy rápido, para liberar el área en tres semanas”, explicó.

El coronel Pérez Valenzuela detalló que al interior de la Base Aérea Militar se van a reubicar algunas instalaciones del personal, con la construcción de una Ciudad Militar, para que nada se reubique en otra entidad.

“Estamos trabajando también la Ciudad Militar, que es la unidad habitacional, la base aérea, un centro educativo, un área comercial, infinidad de cosas que se van a realizar aquí dentro de esta área, vamos a reubicar las instalaciones, vamos a aprovechar lo que tenemos al máximo.

“Todo dentro de la Base Aérea, nada se va a sacar, aquí se están destinando en este proyecto 830 hectáreas para la Ciudad Militar y dos mil 900 hectáreas para el aeropuerto”.

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