Salud

Amamantar sin dolor: ¿Cómo aminorar las molestias de la lactancia?

Los primeros días son especialmente difíciles, la mayoría de las lesiones se producen por mal agarre, es decir, por una mala postura durante la alimentación

CIUDAD DE MÉXICO.

La lactancia materna es lo mejor que le puedes dar a tu bebé los primeros meses de vida. Es la primera inmunización que recibe, el alimento más completo, el vínculo que necesita contigo para sentirse cómodo, seguro y adaptarse al mundo, eso entre muchos otros beneficios que tiene para tanto para la mamá como para el pequeño.

Sin embargo, y ya lo hemos platicado, debemos admitir que amamantar a tu bebé no es nada sencillo. Los primeros días son especialmente difíciles. Me ardían los pezones, me dolían mucho los senos, incluso me llegaron a sangrar.  ¿Cómo aminorar las molestias de la lactancia?

TIPS PARA AMAMANTAR SIN DOLOR

 

En los primeros días es común que sientas dolor al amamantar a tu peque.  Esto se debe a muchos factores, el principal es que, tanto tú como tu bebé, se están acostumbrando al proceso. La mayoría de las lesiones se producen por mal agarre, es decir, por una mala postura durante la alimentación.

A continuación te doy unos tips que te pueden ayudar

1. Asegúrate de que el agarre sea correcto

Todas pasamos algunas molestias, la buena noticia es que son solo unos pocos días. Si duele demasiado, lo más probable es que tu bebé está agarrando mal el pezón. Verifica que tu técnica de amamantar sea correcta. Ellos por instinto se acomodan si tú se lo permites.

Hay múltiples posturas, todas sirven y la elección dependerá del lugar, las circunstancias y las preferencias de cada mamá.  Observa la imagen:

Sea cualquiera la posición que elijas, es importante que verifiques el agarre del bebé al pecho. Este debe ser con la boca bien abierta (que agarre toda la areola), la lengua debajo del pezón, con la nariz y la barbilla tocando el pecho.  Trata de que el agarre sea centrado.

Cuando la succión es correcta, el bebé podrá alimentarse de forma óptima y eficaz sin dañar el pecho ni provocar ningún tipo de molestias a la mamá. La experiencia es agradable para ambos. Si la succión es incorrecta, el bebé no se alimenta bien, hay poca ganancia de peso e irritabilidad para el nene y, para la mamá, dolor, traumatismos e incluso infecciones.

2. Utiliza algún lubricante para tus pezones

Puedes apoyarte de algún lubricante para aminorar las molestias de la lactancia. Yo utilicé aceite de almendras dulces después de dar de comer a mi bebé y me ayudó muchísimo. Eso sí, limpia tu piel antes y después de ofrecer leche a tu pequeño.

Hay cremas con lanolina o dexpanthenol que te pueden servir. Solo asegúrate de lavar bien tu pecho y retirar las cremas antes de amamantar. Otra opción es humectar tus pezones con tu propia leche o calostro. Y recuerda que la salivita de tu bebé es en sí misma cicatrizante, así que solo deja que fluya.

3. Deja tus pechos “al aire”

Durante los primeros días, en lo particular me sirvió  mucho dejar mis pezones expuestos “al aire” por algunos ratos para descansarlos. Si te compras brasieres especiales para amamantar, verás que puedes desabrochar solo el área del pezón y dejarlo libre, tanto para dar de comer como para que descansen un poco. La ventaja es que en los primeros días sueles estar en la privacidad de tu hogar.

4. Estimula tus pezones y extrae la leche

Cuando tu bebé esté dormido, trata de estimular tus pechos con masajes suaves hacia abajo para que vayas  “abriendo los canales”.  Da masaje también en los pezones para que se vayan “levantando”.  Ayuda mucho que trates de extraer leche con el tiraleche, de esta forma también te vas preparando para cuando requieras salir o regresar al trabajo.

5. Entre más succione mejor

Es probable que al principio pienses que no estás produciendo la suficiente leche para dar de comer a tu bebé, pero  cuanto más succione más leche producirás y más rápido aprenderá a agarrar el pezón. No te desesperes, aunque parezca que “no te sale nada”, tú síguetelo “pegando”, lo poco o mucho que consiga comer es altamente nutritivo. No olvides tomar muchos líquidos para acelerar tu producción de leche.

6. ¿Y para el dolor de pecho?

Hay muchas mamás que no tienen problemas con los pezones agrietados o el mal agarre del bebé, pero sí con el exceso en la producción de leche, y el dolor de los pechos. Si tu bebé está satisfecho, extrae la leche con el tira leche para evitar que se te “hagan bolas” en los senos. Sirve mucho que alivies las molestias con paños suaves y tibios (puedes humedecer los trapitos con agua calientita), sentirás una gran mejoría.

7. Busca asesoría

Si pasan los días y aún sigues teniendo molestias, busca una asesora de lactancia (o tu pediatra) que te ayude a identificar si existe algún problema con el agarre de tu bebé que no has identificado. Recuerda que, aunque ellos por instinto en poco tiempo logran dominar la técnica, es importante que al principio tú intentes guiar a tu peque con la mano y acomodarlo una y otra vez si es necesario. Es difícil, pero no imposible, y si de plano pasan los días y no ves que las molestias mejoren, no dudes en pedir ayuda.

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