Avance

Encadenado de manos y pies, con traje naranja de reo, nervioso, García Luna es llevado al Juez

El Juez de Texas ordenó hoy que el ex Secretario de Seguridad permanezca detenido sin derecho a fianza mientras espera su juicio por acusaciones de que aceptó una fortuna en sobornos de narcotraficantes para permitir que el conocido Cártel de Sinaloa operara con impunidad.

García Luna, de 51 años, fue imputado con tres cargos de asociación delictuosa para tráfico de cocaína y un cargo de perjurio. Renunció a su derecho a una audiencia de detención en Dallas una semana después de que la imputación federal en su contra se diera a conocer en la ciudad de Nueva York.

Ciudad de México, 17 de diciembre (SinEmbargo/AP).– Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, renunció a su derecho a declarar durante su audiencia ante el Juez David Horan, celebrada este martes en la Corte Federal de Dallas, Texas, a donde acudió vestido con un traje de reo color naranja, y esposado de pies y manos.

De acuerdo con la periodista Wendy Selene Pérez, el ex funcionario acusado de tres cargos de asociación ilícita para el tráfico de cocaína y de falso testimonio no se opuso a su traslado a Nueva York, por lo que sigue bajo custodia.

A través de su cuenta de Twitter, narró que en la audiencia, que duró alrededor de 10 minutos, estuvo presente su esposa y sus dos hijos, a quienes volteó a ver al finalizar su encuentro con la justicia estadounidense.

García Luna volteó hacia ellos y con la palma izquierda de la mano se golpeó el pecho y les sonrió. La esposa dijo que no ha hablado con él desde su detención”, detalló la reportera.

Wendy Selene Pérez@wendyselene

García Luna, con traje de reo naranja, esposado de pies y manos, renunció a su derecho de audiencia en Dallas, no se opuso al traslado a Nueva York. Sigue bajo custodia.

En otro tuit, agregó que el hombre de 51 años de edad “estaba afeitado” y con el “cabello bien recortado de lado”. También contó que en la “audiencia tuvo los dedos de las manos entrelazados, la cadena colgándole desde la cintura. Estaba nervioso, pestañeaba”.

Wendy Selene Pérez@wendyselene

En la audiencia estaba su esposa Pereya y dos hijos adolescentes. Al finalizar, García Luna volteó hacia ellos y con la palma izquierda de la mano se golpeó el pecho y les sonrió. La esposa dijo que no ha hablado con él desde su detención.

Wendy Selene Pérez@wendyselene

García Luna estaba afeitado, cabello bien recortado de lado. Los menos de diez minutos que duró la audiencia tuvo los dedos de las manos entrelazados, la cadena colgándole desde la cintura. Estaba nervioso, pestañeaba.

Además, la periodista relató que el ex Secretario de Estado mexicano necesito de loa ayuda de un traductor.

“El Magistrado le preguntó a García Luna si entendía lo que estaba pasando, que la intención del Gobierno de Estados Unidos era trasladarlo a Nueva York. Él volvió a mover la cabeza y respondió: ‘Sí, señor, muchas gracias’”, publicó en su red social.

Wendy Selene Pérez@wendyselene

García Luna necesitó traductor. Tenía la espalda derecha. Cuando saludó al magistrado David L. Horan hizo reverencia y le dijo: “Buenas tardes, señor”.

Wendy Selene Pérez@wendyselene

El magistrado le preguntó a García Luna si entendía lo que estaba pasando, que la intención del gobierno de Estados Unidos era trasladarlo a Nueva York. Él volvió a mover la cabeza y respondió: “Sí, señor, muchas gracias”.

El Juez de Texas ordenó hoy que el ex Secretario de Seguridad permanezca detenido sin derecho a fianza mientras espera su juicio por acusaciones de que aceptó una fortuna en sobornos de narcotraficantes para permitir que el conocido Cártel de Sinaloa operara con impunidad.

García Luna, de 51 años, fue imputado con tres cargos de asociación delictuosa para tráfico de cocaína y un cargo de perjurio. Renunció a su derecho a una audiencia de detención en Dallas una semana después de que la imputación federal en su contra se diera a conocer en la ciudad de Nueva York.

El Magistrado David Horan pidió que García Luna permanezca detenido en Texas hasta que los alguaciles lo puedan transferir a Nueva York, en donde el narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán fue enjuiciado en 2018.

García Luna llevaba grilletes durante su comparecencia en la sala del tribunal atiborrado de agentes federales y de periodistas de habla hispana. La abogada de García Luna, Rose Romero, se negó a comentar sobre su comparecencia en la corte.

Agentes de la DEA lo arrestaron el lunes de la semana pasada en el norte de Texas.

Genaro Garcia Luna, ex Secretario de Seguridad Publica; y Felipe Calderon Hinojosa, ex Presidente de Mexico, durante el mensaje sobre la publicación de la ley general para prevenir y sancionar los delitos en materia de secuestro Foto: Ivan Stephens, Cuartoscuro

La lista de acusaciones por corrupción y abuso de poder contra el ex Secretario de Seguridad mexicano Genaro García Luna era tan larga que, para algunos, su arresto era sólo cuestión de tiempo.

Quizás lo que no se esperaba es que la detención tuviera lugar la semana pasada y en Estados Unidos, donde fue acusado por una corte federal de Brooklyn de tres cargos de asociación ilícita para el tráfico de cocaína y de falso testimonio. García Luna, de 51 años, vivía en Florida desde 2012.

“No fue una sorpresa”, afirmó Samuel González, ex Fiscal jefe contra el crimen organizado, quien dijo haber rechazado ofertas para trabajar con García Luna en la década pasada y afirmó que la duda no era si sería procesado sino cuándo.

García Luna fue Secretario de Seguridad Pública en el Gobierno conservador del Presidente Felipe Calderón (2006-2012), durante algunos de los años más sangrientos de la guerra contra el crimen organizado que dejó más de 100 mil muertos y decenas de miles de desaparecidos.

Durante ese tiempo, y como uno de los personajes clave de la estrategia de Calderón, controló tanto la Policía Federal como el aparato civil de seguridad, lo que le permitió un acceso sin igual a operaciones policiales, información de inteligencia e investigaciones que, según los fiscales estadounidenses, compartió con el Cártel de Sinaloa. De hecho, el Gobierno de Calderón recibió fuertes críticas por no combatir por igual a ese grupo criminal y a sus rivales, algo que el ex Presidente siempre negó.

Felipe Calderón

@FelipeCalderon

De la información respecto del arresto del Ing. García Luna, preciso que desconocía por completo los hechos que se le imputan. Espero que se realice un juicio justo y de confirmarse las imputaciones, se aplique la ley. Sería además una grave falta a la confianza depositada en él.

Ver imagen en Twitter

Calderón publicó una carta en Twitter el martes pasado en la noche en la que dijo desconocer las presuntas ilegalidades del ex Secretario, aclaró que su estrategia de seguridad no estuvo basada en las decisiones de un sólo funcionario y recordó que su política contó con la “estrecha colaboración” de Washington.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador indicó el miércoles de la semana pasada que su Gobierno colaboraría con el de Estados Unidos en todo lo que fuera necesario y que la Fiscalía ya ha solicitado información financiera sobre García Luna. Además dijo que la detención era una muestra de que el principal problema de México es la corrupción.

“Imagínense las autoridades responsables de la seguridad sobornadas”, señaló. “Si no hay frontera entre autoridad y delincuencia, si la autoridad está a servicio de la delincuencia, no hay ninguna posibilidad de garantizar la paz y la tranquilidad.”

Aunque a García Luna se le vincula directamente con Calderón, su pasado policial empezó durante la presidencia de Vicente Fox (2000-2006), desempeñándose en labores de inteligencia y posteriormente al frente de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), un departamento que pretendía emular al FBI estadounidense.

Para José Reveles, periodista y autor de varios libros sobre crimen organizado, García Luna fue “el policía omnipotente de Fox y luego de Calderón” y un funcionario con el que pocos se atrevían a meterse. Aunque hubo quienes intentaron investigarlo, las pesquisas nunca llevaron a nada, agregó Reveles. El martes sorprendió que la Fiscalía mexicana dijera que tenía una investigación abierta por lo que eventualmente se podría pedir su extradición.

Mientras ocupaba puestos de alto rango en el Gobierno mexicano, García Luna recibió millones de dólares en sobornos del Cártel de Sinaloa a cambio de proporcionar protección para su droga y actividades de trata de personas. Foto: Tercero Díaz, Cuartoscuro

Entre los capítulos polémicos del ex funcionario, Reveles recordó cuando en 2005 agentes de la AFI bajo su mando “estaban capturando (criminales del grupo de los) Zetas para entregárselos al Cártel de Sinaloa”, según una declaración del entonces zar antidrogas José Luis Santiago Vasconcelos, quien moriría tres años después en un accidente aéreo.

También en 2005 tuvo lugar uno de los escándalos más sonados, la detención de la francesa Florence Cassez, a quien se acusó de secuestro. En torno de su captura se organizó un montaje para exhibirla ante las cámaras de televisión, una actuación que la Corte Suprema mexicana calificó años después de “escenificación planeada y orquestada” que “vició” todas las evidencias, lo que llevó a que Cassez quedara finalmente libre después de siete años en prisión.

En 2008 comenzaron a aparecer pancartas en distintos puntos del país en las que se acusaba a García Luna de trabajar para el Cártel de Sinaloa.

En esa época, recordó Reveles, miembros del cártel de los Beltrán Leyva -una escisión del de Sinaloa- interceptaron la caravana en la que viajaba García Luna y decenas de sus agentes en una carretera al sur de la Ciudad de México. El periodista, que tuvo acceso a documentos con las declaraciones de varios de sus agentes en la Cámara de Diputados, explicó que los criminales desarmaron y vendaron a los policías y se llevaron a García Luna a un encuentro con Arturo Beltrán Leyva, uno de los líderes de la organización criminal. El ex funcionario siempre lo negó.

Para limpiar la imagen de la policía federal, Televisa lanzó en 2011 una telenovela titulada “El Equipo” que presuntamente fue financiada con fondos federales y presentaba a una policía bien entrenada y valiente, muy lejana a la percepción popular.

En la imagen, del 2 de junio de 2012, aparecen Genaro García Luna, entonces Secretario de Seguridad Pública Federal, y Felipe Calderón Hinojosa, hoy ex Presidente de México, durante la ceremonia del Día del Policía en el Centro del Mando de la Policía Federal. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro

En 2012, el narcotraficante Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie”, de doble nacionalidad mexicano-estadounidense, hizo pública una carta en la que decía tener a sueldo a García Luna.

Ese mismo año, un policía federal abrió fuego contra compañeros en el aeropuerto de la Ciudad de México, lo que evidenció una red de corrupción en el interior del organismo. Además, 14 agentes de García Luna dispararon contra una camioneta con personal de la CIA a los que supuestamente confundieron con criminales.

A pesar de estos antecedentes, el analista Alejandro Hope recordó que el Gobierno estadounidense parecía tolerar y aprobar la política de seguridad que llevaba a cabo García Luna e incluso le permitió vivir en el país durante siete años antes de presentar cargos en su contra.

“¿Por qué ahora?”, se preguntó Hope.

Aunque hace tiempo que las acusaciones estaban sobre la mesa, no está claro si el momento de su captura es parte de algún tipo de acuerdo desconocido dentro del complejo mundo de las relaciones entre México y Estados Unidos en cuanto a la lucha contra el crimen organizado o es simplemente el resultado de los testimonios recogidos durante el juicio a Joaquín “El Chapo” Guzmán, que acabó con la condena de por vida para el líder del Cártel de Sinaloa.

Genaro García Luna, ex Secretario Federal en el sexenio del ex Presidente Felipe Calderón. Foto: Tercero Díaz, Cuartoscuro

Entre esos testimonios se destacó el de Jesús Zambada, ex integrante del grupo delictivo y quien dijo haber realizado personalmente pagos entre 2005 y 2007 por seis millones de dólares a García Luna por orden de su hermano, Ismael “El Mayo” Zambada, otro de los líderes del cártel.

“Creo que sí se enriqueció, pero no sé si fue por esa vía”, indicó Hope.

De cualquier forma, la fiscalía estadounidense considera que García Luna amasó una fortuna de millones de dólares, muy por encima de su salario como funcionario público.

Entre sus compañeros de gabinete se impone la cautela. Guillermo Valdés, quien dirigía la inteligencia mexicana en la misma época en la que García Luna controlaba a la policía, dijo que, sin poner las manos en el fuego por nadie, su detención es una oportunidad para que se aclare su situación.

Interrogado sobre las posibles consecuencias del arresto, indicó que sólo deben estar preocupados aquellos que cometieron ilegalidades.

“Si fue corrupto que se le castigue y si no, que quede limpio su nombre”, afirmó.

Mostrar mas

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button