Avance

Por “Comisiones” dejan a enfermos

Unos 600 trabajadores no cumplen con sus funciones; revisarán si los perfiles corresponden con sus puestos

Por Agencias

CIUDAD DE MÉXICO.

De diez mil médicos, enfermeras y administrativos que laboran en las unidades médicas y administrativas de la Secretaría de Salud (Sedesa) de la Ciudad de México, alrededor de 600 están cobrando su sueldo, pero la dependencia no sabe qué tipo de actividad desempeñan, lo que afecta a hospitales y centros de salud, reveló ayer la secretaria de ramo, Oliva López Arellano.

La funcionaria detalló que lo único que saben es que esos empleados no acuden a sus puestos de trabajo porque desempeñan comisiones sindicales o tienen licencias.

Hemos encontrado que son muchas licencias y comisiones sindicales, que también genera una dificultad de funcionamiento en las unidades”, dijo la secretaria.

En conferencia de prensa, la titular de la Sedesa explicó que al revisar la situación laboral de los empleados encontraron que alrededor del 6 por ciento de los diez mil empleados sindicalizados está fuera de sus laborea, mientras que otros siete mil empleados trabajan por honorarios y contratos temporales.

Sí hay una problemática grave en términos del funcionamiento. Estimamos que es alrededor de 6 por ciento del total de plazas de personal sindicalizado que está comisionado y se está haciendo un esfuerzo para que esto se reduzca, que la gente regrese a sus unidades de trabajo y se incorpore a sus funciones”, agregó la secretaria.

López Arellano también comentó que están haciendo una revisión del perfil de los empleados con los puestos que ocupan, porque estas anomalías van en detrimento de la atención hacia los pacientes.

Hemos encontrado irregularidades en muchos espacios que se están documentando, en términos de personal hay irregularidad en la correspondencia entre perfil, puesto y función; ahí hemos encontrado irregularidades”, apuntó.

 

HOSPITAL VETERINARIO SE VOLVIÓ UN “NEGOCIO”

 

Mantienen los servicios de esterilización y consulta externa. Foto: Excélsior/Archivo

 

El Hospital Veterinario de la Ciudad de México se convirtió “en un espacio de negocio” para los directivos de la administración pasada al permitir la operación de una farmacia privada dentro de la unidad, la cual tenía vínculos con el propio director, acusó ayer la secretaria de Salud, Oliva López Arellano.

Además, el servicio de rayos X quedó suspendido debido a que se realizaba sin seguridad radiológica, exponiendo a los dueños de las mascotas y éstas, a los médicos y a los técnicos, debido a que el equipo que utilizaban era para humanos y no para animales de compañía.

Al detectar estas irregularidades, la Contraloría Interna del Gobierno de la Ciudad de México ya investiga el caso, agregó López Arellano.

En conferencia de prensa, la secretaria de Salud advirtió que la investigación será lenta, pero adelantó que lo importante es que detectaron que había anomalías efectuadas por los directivos.

Aclaró que esto no significa que el hospital deje de funcionar o que vaya a quedar cerrado.

Actualmente se mantiene el servicio de esterilización, la consulta externa, la desparasitación y la aplicación de la vacuna antirrábica.

No se está cerrando el hospital veterinario, se suspendieron algunos servicios donde detectamos irregularidades”, dijo la funcionaria.

Aseguró que en menos de un mes volverán a regularizar tanto el área de urgencias como la práctica de cirugías.

La titular de la Sedesa dijo que, además de un equipo apto de rayos X, buscarán algún convenio con la UNAM u otra institución académica para realizar los estudios de laboratorio.

Mostrar mas

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *