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“Si me va a matar, que sea frente a palacio”. Y allí la mató. Marisela Escobedo no conoció la justicia

A pesar de la indignación generalizada por su asesinato, luego de una investigación inicial que estuvo plagada de deficiencias y marcada por el escándalo, prácticamente no ha habido avances en el caso de Escobedo en la última década.

Agencias

Coahuila

 

A Marisela Escobedo la asesinaron a las afueras del Palacio de Gobierno de Chihuahua el 16 de diciembre de 2010 mientras realizaba una sentada exigiendo que el asesino de su hija fuera llevado ante la justicia, el exgobernador Cesar Duarte, ahora detenido en Estados Unidos, acababa de tomar posesión.

Los propio guardias del Gobernador cerraron las puertas del recinto cuando quiso ingresar al ser perseguida por su asesino.

Tras 10 años, la causa por la que luchaba sigue impune, al igual que su asesinato.

 

A pesar de la indignación generalizada por su asesinato, luego de una investigación inicial que estuvo plagada de deficiencias y marcada por el escándalo, prácticamente no se han registrado avances en el caso de Escobedo en la última década.

A principios de noviembre, el Presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dijo en su conferencia de prensa diaria que el caso Escobedo “debe permanecer abierto” y ser examinado por su administración, un hecho importante después de años en los que las autoridades locales mantuvieron que el caso estaba cerrado.

 

Estas declaraciones ocurrieron días después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informara al Estado mexicano que tenía tres meses para enviar a la comisión sus observaciones sobre los casos de Escobedo y su hija Rubí, un primer paso mientras la CIDH delibera si debe admitir el caso.

El impulso para revisar el caso Escobedo, que es emblemático de muchas de las crisis más desconcertantes que enfrenta el país, no podría llegar en un momento más delicado para el Gobierno mexicano.

Además del impacto económico causado por la pandemia COVID-19, las tasas de homicidio están en su punto más alto, según el Instituto Nacional de Estadísticas.

Marisela Escobedo nació en Piedras Negras, Coahuila, 12 de junio de 1958, fue una enfermera y activista social mexicana, asesinada mientras protestaba por el feminicidio de su hija, Rubí Marisol Frayre Escobedo, de 16 años de edad, ocurrido en el año 2008.

Marisela Escobedo señaló entonces a la pareja de su hija, Sergio Rafael Barraza Bocanegra, como el asesino.

 

Con recursos propios logró localizar a Barraza en Fresnillo, Zacatecas, donde fue detenido y trasladado a Ciudad Juárez. Allí este confesó la autoría del crimen y señaló el lugar de sepultura de los restos de Rubí Frayre en uno de los primeros juicios orales de la historia de México en donde la confesión no es suficiente.

Marisela Escobedo buscó justicia por el feminicidio de su hija Rubí Marisol, quien fue asesinada por su pareja. Foto: Especial.

De esta manera, aun a pesar de la autoinculpación, los jueces declararon al asesino inocente por falta de pruebas y lo pusieron en libertad. Ello supuso un escándalo que trascendió las fronteras nacionales, convirtiéndose Marisela Escobedo en referente público de su denuncia.

 

“LAS TRES MUERTES DE MARICELA”

La mexicana Marisela Escobedo pasó de ser madre a llorar a su hija hasta terminar convertida en un símbolo de valentía y activismo cuya historia se refleja en el documental Las tres muertes de Marisela Escobedo, que se estrenó en octubre en la plataforma digital de Netflix.

Dirigido por Carlos Pérez Osorio y producido por Laura Woldenberg, Ivonne Gutiérrez y Sara Rafsky, el largometraje muestra los dos años que Escobedo dedicó a la investigación para esclarecer el feminicidio de su hija, Rubí Marisol, asesinada en la fronteriza Ciudad Juárez en 2008.

El documental, explicaron, resulta un ejemplo de la podredumbre de la justicia en México que permite que sean asesinadas 10 mujeres al día en el país y que la impunidad en este tipo de casos se mantenga en el 97 por ciento.

 

“Sin duda, este documental muestra como el sistema de justicia en México está completamente podrido y lamentablemente sigue así. (…) Por supuesto que muestra todas esas fallas. Si el feminicidio (de Rubí Marisol) se hubiera atendido en ese momento, si se hubiera investigado con perspectiva de género, ahí habría acabado la historia”, expresó a EFE Woldenberg.

En este sentido, la historia local de Escobedo se transforma en una fotografía de México que también puede, y debe, ser reconocida en el resto del mundo.

Marisela durante la revisión del expediente de Rubí. Foto: Netflix

Y esto puede llegar, apuntó Pérez Osorio, a través del amor.

 

“Es una historia que tiene una universalidad en el amor, en extrañar a alguien, en querer hacer justicia y estos sentimientos que en cualquier idioma podemos encontrar. (…) Lo que queremos es que se queden con el tremendo amor que Marisela le tenía a sus hijos y que es responsabilidad de todos hacer que eso ya no suceda”, dijo el director.

LA LUZ DE MARISELA ESCOBEDO

Por ello, todo el documental tiene un halo de lucha y luz alrededor de la figura de Escobedo. El sufrimiento de esta mujer y de toda su familia se transforma en batalla y se transmite al público en forma de esperanza.

Desde el principio, contaron Pérez Osorio y Woldenberg, buscaron no recurrir a contar únicamente una historia de dolor pero tampoco abarcarla desde los tecnicismos judiciales.

Por ello, tuvieron que condensar todo el material al que el director había llegado a través de su trabajo con el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres de Chihuahua, en el norte de México, y la posterior investigación del equipo.

Un caso que nunca fue aislado. Foto: Netflix

Además, los diarios de Marisela y Juan Manuel, el hermano de Rubí Marisol, recogían todos los pasos que dieron en lo que fue una investigación obligada debido a la omisión por parte de las autoridades.

Con la información recogida en los diarios, además de decenas de horas de audiencias, artículos, entrevistas y los expedientes, aunque solo a los que pudieron acceder, Las tres muertes de Marisela Escobedo tomó forma hasta construir un relato entendible para múltiples tipos de audiencias, coherente y fiel a la realidad.

AVANCES Y RETROCESOS

Desde el asesinato de Rubí Marisol en 2008, perpetrado por quien era su pareja, Sergio Rafael Barraza, las cosas han cambiado mucho en México con respeto al machismo, perciben las productoras.

Sin embargo, opinó Woldenberg, aunque los medios de comunicación ya recojan la mayoría de los casos, todavía falta que la conciencia social se refleje en las cifras de feminicidios y en la impunidad en el país.

 

Rubí Marisol fue reconocida como una de las “muertas de Juárez”, que engloban a las más de 700 mujeres que fueron asesinadas entre la década de 1990 y la de 2000, pero hoy ya reconocidos como feminicidios, asesinatos por violencia machista o de género.

“Diez años después la situación cambió: ya tenemos el término feminicidio, ya entendemos que esto es un problema nacional, que es un tema de violencia de género pero tenemos 10 asesinato violentos a mujeres al día”, describió Woldenberg.

La búsqueda de justicia movió a Marisela por foto el país. Foto: Especial

Con todo esto, Las tres muertes de Marisela Escobedo se convierte en un relato fehaciente de la realidad mexicana desde 2008 logrando que la sombra de Escobedo llegue hasta hoy transformada en esperanza, y desde la filosofía de recordar el pasado y aprender de él para no permitir que se sigan perpetrando los mismos errores.

 

VIOLENCIA DE GÉNERO EN MÉXICO

El pasado 24 de noviembre, se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer sumido en una espiral de feminicidios y con el fantasma de la represión policial planeando sobre las últimas marchas feministas.

Tras la dispersión a tiros de una manifestación por un feminicidio en Cancún, en el suroriental estado de Quintana Roo, la jornada del miércoles se prevé cargada de tensión.

 

*CIFRAS SOBRE MUJERES EN MÉXICO:

– Mujeres en México: 63 millones 872 mil 223 (de un total de 124 millones 994 mil 566 mexicanos).

– Mujeres en el Gabinete del Presidente Andrés Manuel López Obrador: ocho de 19.

– Brecha salarial en México: 14 por ciento, frente a la media de 13.2 por ciento de los países de la zona de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Tanto la muerte de Marisela como la de su hija Rubí siguen impunes. Foto: Cuartoscuro.

 

– Un 36 por ciento de las mujeres mexicanas se dedican al trabajo del hogar no remunerado. Cuando su lengua vehicular es indígena, el porcentaje se eleva a 46 por ciento.

– Las mujeres ganan un 34 por ciento menos que los hombres aún cuando empleo y educación son similares.

– La esperanza de vida al nacer de las mujeres mexicanas es de 77.98 años de edad, frente a la de 72.24 años de edad de los hombres.

VIOLENCIA CONTRA LA MUJER EN 2020

– De enero a septiembre se registraron 704 feminicidios (asesinatos por razón de género).

– La tasa de feminicidios es de 1.08 por cada 100 mil mujeres.

– 2 mil 150 mujeres fueron víctimas de homicidio doloso en los primeros nueve meses del año.

– 43 mil 108 mujeres sufrieron lesiones de forma dolosa hasta septiembre.

– 167 mujeres fueron secuestradas en ese periodo.

Marisela fue asesinada el 16 de diciembre de 2010, en Chihuahua. Su muerte sigue impune. Foto: Cuartoscuro.

 

– De enero a septiembre, 347 mujeres fueron víctimas de trata en México.

– 163 mil 868 mujeres sufrieron violencia familiar en los primeros nueve meses de 2020.

– Se registraron 12 mil 241 presuntas violaciones en ese tramo de año.

Esto datos proceden del Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

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