Salud

Trimebutina: para qué sirve y sus diferencias con la butilhioscina

La trimebutina es un medicamento muy conocido, principalmente para tratar la colitis o intestino irritable. Sin embargo, en los medicamentos siempre surgen preguntas, en especial cuando hay otros con efectos similares. Resuelve tus dudas sobre la trimebutina: para qué sirve y sus diferencias con la butilhioscina

Si sufres de colitis nerviosa, seguro identificas el nombre trimebutina, pues no puede faltar en el botiquín de quienes la padecemos. Pero también tenemos a una contrincante, la butilihioscina, que en más de una ocasión nos ha salvado de un fuerte dolor de estómago y hasta los cólicos, ¿de qué va cada una?

¿Para qué sirve la trimebutina?

 

La trimebutina es un medicamento antiespasmódico, utilizado para tratar el dolor abdominal y otros trastornos, incluido el síndrome del intestino irritable (SII), tanto en adultos como en niños.

De acuerdo a la Revista de Gastroenterología de México, los antiespasmódicos o espasmolíticos, son sustancias que previenen o interrumpen los espasmos del músculo liso intestinal, un mecanismo común del dolor en padecimientos gastrointestinales.

En cuanto al uso de la trimebutina, el Instituto Químico Biológico en España, explica que, en adultos, suele indicarse en casos de gastritis y vómitos asociados a úlcera gastroduodenal o espasmo del píloro y tratamiento del síndrome del intestino irritable.

 

De hecho, los antiespasmódicos son los medicamentos más utilizados de manera inicial en México, para tratar el dolor o malestar vinculados al SII.

A nivel pediátrico, la Asociación Española de Pediatría, explica que su uso clínico es en vómitos del lactante y del niño, refuerzo en el tratamiento de diarreas en gastroenteritis, así como en caso de dolor abdominal y otros trastornos, como el SII.

¿Quiénes no deberían tomar trimebutina?

 

En general, la trimebutina, como todos los medicamentos, no debe ser tomada por quienes han mostrado reacciones alérgicas o de hipersensibilidad a este fármaco o alguno de sus componentes.

Por otro lado, no se recomienda su uso durante el embarazo, a menos que sea indicado por el médico, pues se desconocen sus efectos, lo mismo en el caso de la lactancia. De igual modo, al correr un riesgo de presentar hipotensión a causa del tratamiento, los especialistas señalan que es importante tomarla con precaución si usas hipertensivos.

 

En todo caso, es necesario indicar a tu médico todos los medicamentos que tomas antes de cualquier nuevo tratamiento, para reducir el riesgo de interacciones.

Finalmente, la Asociación Española de Pediatría, señala que la trimebutina puede provocar un aumento de la temperatura corporal si se usa en lugares muy cálidos para el tratamiento de menores, tómalo en cuenta.

¿Cuáles son los efectos secundarios de la trimebutina?

 

Aunque en general es un medicamento bien tolerado, en un número limitado de casos puede llegar a presentarse sequedad de boca, diarrea, dispepsia o indigestión, náusea y estreñimiento, así como somnolencia, fatiga y mareos.

En el caso de su forma inyectable, puede llegar a provocar hipotensión, así como urticaria y dermatitis por contacto. Si presentas alguno de estos efectos secundarios, platícalo con tu médico, en especial si no ceden o empeoran.

¿Cuál es la diferencia entre trimebutina y butilhioscina?

 

Tanto la trimebutina como la butilhioscina, pertenecen a los medicamentos antiespasmódicos, sin embargo, están clasificados en grupos diferentes. La primera pertenece a los agentes relajantes del músculo liso y la segunda a los agentes anticolinérgicos o antimuscarínicos, derivados de la escopolamina.

Así los clasifica la Revista de Gastroenterología de México, por lo tanto, su acción tiene ciertas diferencias. La trimebutina, al ser un agente relajante directo del músculo liso, reduce el tono y peristaltismo (movimientos del tubo digestivo), aliviando los espasmos intestinales sin afectar la motilidad gastrointestinal.

Por otro lado, la butilhioscina, como antiespasmódico anticolinérgico, disminuye la intensidad de los espasmos o contracciones en el intestino, ayudando a reducir el dolor abdominal.

 

Además de sus efectos, una diferencia que se puede considerar, es que, en los medicamentos del primer grupo, se consideran muy raros los efectos secundarios, mientras que, en el segundo, entre los más comunes se encuentran: dolor de cabeza, mareo, visión borrosa, menor sudoración, erupción cutánea, boca seca y dolor al orinar.

Ambas pueden utilizarse para el tratamiento del SII o colitis nerviosa, en fase de dolor abdominal, sin embargo, el Instituto Mexicano del Seguro Social, recomienda la butilhioscina para controlar el dolor por periodos cortos, aunque, claro, dependerá de tus síntomas e historia clínica.

Finalmente, mientras la trimebutina se usa principalmente para el SII, la butilihioscina, además de este uso, puede usarse en casos de dolor menstrual, contracciones postoperatorias o dolores espásticos por vías viliares o urinarias.

¿Qué es el síndrome del intestino irritable?

 

El síndrome del intestino irritable, es un trastorno gastrointestinal funcional, llamado así porque se relaciona con problemas con la forma como el cerebro y el intestino trabajan, provocando que el intestino se vuelva más sensible y cambie el cómo se contraen los músculos intestinales.

La característica principal de este padecimiento, es el dolor repetido en el abdomen y los cambios en las evacuaciones, ya sea a partir de diarrea, estreñimiento o episodios de ambos, según señala el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Renales de Estados Unidos.

De acuerdo a los especialistas, el SII, es lo que suele llamarse colitis o colitis nerviosa, y se distinguen 3 tipos, según los patrones de cambios en las evacuaciones, cuya importancia de diferenciarlos, recae en que algunas medicinas funcionan sólo para algunos e incluso pueden empeorar otros.

 

Si además de cambios en tus evacuaciones y dolor abdominal, presentas inflamación, sensación de no terminar de defecar o moco blanquecino en las heces, consulta a tu médico para confirmar el diagnóstico y recibir un tratamiento adecuado.

Aunque se considera un trastorno crónico, es posible controlar los síntomas, tanto con algunos medicamentos, como con cambios en la dieta, estilo de vida y control del estrés.

 

En conclusión, tanto la trimebutina como la butilhioscina, funcionan como antiespasmódicos, es decir, ayudan a reducir los espasmos o contracciones intestinales para aliviar el dolor abdominal producido por diferentes afecciones.

Si bien ambos pueden usarse en el tratamiento del síndrome del intestino irritable, en especial para atacar el dolor, es importante consultar a tu médico cuál es el mejor, según tus síntomas e historia clínica, así como el tratamiento adecuado en dosis y duración.

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